miércoles, 17 de junio de 2015

Líder de los Ratones Paranoicos, famosa banda de rock argentino, se convierte

Juan Sebastián Gutiérrez, Juanse, fue el líder de la banda los Ratones Paranoicos (1986-2011), uno de los grupos musicales más exitosos de la historia de la música argentina.
“Es inexplicable. Estaba en el living de mi casa, no recuerdo cuándo. Todo comenzó en 2004 cuando escribí una canción que se llama Simpatía para un disco muy exitoso nuestro que se llamó Girando. Se lo dediqué a Cristo” —dijo Juanse.

Juanse se siente identificado con San Agustín: “A los vicios los deja el cuerpo, porque, justamente, lo que necesitás tarde o temprano es comunicarte con Dios”. El hombre que supo cantar que “el rock and roll es un vicio”, Juanse, dejó atrás una vida de vicios y pese a que sigue dedicándose al rock, su vida es Cristo.
Juan Sebastián Gutiérrez, Juanse, fue el líder de la banda los Ratones Paranoicos (1986-2011), uno de los grupos musicales más exitosos de la historia de la música argentina.

Se crió en Villa Devoto, cerca del seminario diocesano de Buenos Aires, y a los 10 años comenzó a tocar la guitarra.
Su fascinación por el rock lo acercó a figuras nacionales como Pappo, e internacionales como Rolling Stones.
Las influencias de éstos en su música, con quienes llegó a compartir productor e incluso a escenario, son notables, aunque luego el mismo Juanse se ha convertido en referencias para otros.
“El rock del Gato”, “Vicio”, “Para siempre” son canciones infaltables en cualquier fiesta ranking histórico.
En una reciente entrevista con el diario Clarín, reconoció que en los inicios “éramos chicos de barrio y nos tocó vivir el inicio de la época de la droga en los ‘80. Tuvimos experiencias de todo tipo, nunca traumáticas”.
En otra entrevista, reconoció haber consumido “una cancha entera de cocaína”.

Pero algo cambió en su vida

“Es inexplicable. Estaba en el living de mi casa, no recuerdo cuándo. Todo comenzó en 2004 cuando escribí una canción que se llama Simpatía para un disco muy exitoso nuestro que se llamó Girando. Se lo dediqué a Cristo. Tuve inconvenientes porque a la gente le da inhibición hablar sobre Él, no en privado pero sí en exposición”, reconoció a Clarín.
— Escucha la canción, Simpatía
“Dios se manifestó, debido a mi necesidad. Yo pedí con lágrimas y con angustia poder acercarme. ¡Esa impotencia! Ahora lo leo en las confesiones de san Agustín: le pasó lo mismo. ¡No lo puedo creer! El tipo está describiendo lo mismo que me pasó a mí; esa impotencia de no poder y querer ver una señal, lo que sea. Ahora bancátela: tenés que hacerte responsable de esta manifestación”, relató orgulloso.

Y continuó: “No puedo estar mucho tiempo sin ver la imagen de la Virgen o de Cristo. Tengo mi anillo de San Benito. Son símbolos, pero son referenciales. No quiero perder un segundo: no hay tiempo en esto. No mido el tiempo, mido los instantes que puedo llegar a perder sin estar en contacto o sin estar reflexionando, en un estado de oración permanente”.
El ex Ratones Paranoicos no terminó allí su confesión, y siguió aprovechando la oportunidad de compartir con el mundo en el diario más leído de la Argentina su experiencia de fe: “Fijate lo del Vía Crucis, con tanta gente que Él curó y escuchó. Fijate la paradoja de que en el momento de su Pasión, nadie se aproximó a solidarizarse. ¿Dónde estaban esos que acompañó cuando hacía sus milagros? Quiere decir que nosotros no tenemos fe porque Dios haga milagros, tenemos fe porque Dios existe. Yo no creo en Dios, le creo a Dios”.

“Ya no me interesa lo que piense la gente, no me interesa el halago ni la crítica”, siguió, e insistió en que no responde a “nadie más que a Dios, concretamente a Jesucristo y a la Virgen María, que son los que me dan la fuerza y la seguridad de estar haciendo lo que corresponde con respecto a mi vida”.
Además, los escenarios ya no le mueven tanto: “No me interesa que vaya gente al teatro; más me gusta tocar en la iglesia. En cada octubre toco en la parroquia de la Virgen del Rosario, de Avellaneda”.
En otra entrevista con el mismo diario, declaró que “a los vicios los deja el cuerpo, porque, justamente, lo que necesitás tarde o temprano es comunicarte con Dios”. Y aseguró que atacar a la Iglesia “es un pretexto del hombre para seguir holgazaneando”.
Juanse decidió cambiar de vida, sorprendiendo incluso a su esposa e hijos. Desde entonces, aprovecha cuanta entrevista se le hace para compartir su conversión.
Participó de la Jornada Regional de la Juventud en el Planetario, en la que instó a los jóvenes a poner a Jesús en el centro. Toca rock, incluso el Rock del Gato. Pero cambió los vicios por la oración. Y se le ve inmensamente feliz.



Fuente http://www.reinadelcielo.org/lider-de-los-ratones-paranoicos-famosa-banda-de-rock-argentino-se-convierte/#sthash.KWZtgU0x.dpuf

lunes, 20 de abril de 2015

Oración para las benditas almas del purgatorio


Los invito a todos ustedes que están leyendo el blog en este momento a elevar a Nuestro Señor Jesucristo una oración por todos nuestros seres queridos que partieron de este mundo

SEÑOR

Acuérdate de nuestros hermanos que se durmieron en la esperanza de la resurrección, y de todos los que han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros, y así, con María, la Virgen Madre de Dios, los apóstoles y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos, merezcamos, por tu Hijo Jesucristo, compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.

Señor, te pido personalmente por Dora, Elena, Víctor, Yamil, Virginia, Mario, Susana, Coco, Roberto, Izzo, Pichi, Rizzo, Pocha, Nilda, Juan José, María, Mario, Carolita, Omar, Rodrigo, Raquel, Cintia, Sandro, Diana, Marta, Marcelo, Seba, Ruben, Cacho, Ricardo y tantos otros que ahora olvido...

Ten piedad Señor, Admítelos a contemplar la bella luz de tu rostro...

Recemos por todos ellos


JESÚS TE ESPERA!!!!!

¡El arrepentimiento es la salvación!

Piedad, comprensión y amor siempre. No habéis sido creados para el castigo, sino para el premio. La justicia es grande, y cada uno gozará de la felicidad según sus méritos, y la pena según sus pecados. Pero existe el amor del Padre, existe mi amor, existe la luz de nuestro Espíritu… Habéis sido creados para vivir, no para morir. “Hoy estarás conmigo en el Paraíso….” Me basta un gesto de caridad, un gesto de bondad, un pequeño gesto de amor para presentarlo al Padre de vuestra parte.

“Padre, perdónales por el mal que han cometido, que en ellos ha encontrado también el bien.”
Sin embargo, hay pecados imperdonables, pecados contra el Espíritu, pecados contra el amor… ¿Hasta qué punto llega la misericordia? Hasta que encuentra un poco de amor, un granito de amor como el de la mostaza. Hasta que no me traicionen ni me vendan ni me rechacen… No por mí, sino por vosotros que sois Yo; por los ejemplos que arrastran, por los engaños que fascinan, “Padre, perdónales.”

Muchos no saben el mal que hacen, otros lo conocen y lo saben. ¿Cómo pueden entrar? ¿Entrar por la puerta estrecha allá donde se abre un mundo de luz y de belleza, donde encontraréis todo a vuestra medida, vuestros deseos satisfechos, vuestros sueños realizados?

“Hoy estarás conmigo en el Paraíso.” En aquel hombre encontré el bien y el arrepentimiento. El arrepentimiento es la salvación. Mando a los ángeles para sugerir el arrepentimiento, mando a los luminosos e invisibles mensajeros para decir a las almas que se arrepientan… ¡El arrepentimiento es la salvación!

Es el arrepentimiento sincero. “Hoy estarás conmigo en el Paraíso.”

miércoles, 25 de marzo de 2015

jueves, 17 de julio de 2014

Actuar y creer...


Si te dijeran que tienes que actuar en una película y que, para ello, debes soportar un hombro dislocado, algunos latigazos, padecer una pulmonía, que un rayo caiga cerca de ti y que tengas que hacerte una cirugía en el corazón: ¿Estarías dispuesto a aceptar el papel del personaje que te toca interpretar?


Eso es lo que le pasó a Jim Caviezel, mientras duró el rodaje de la película “La Pasión de Cristo”, dirigida por Mel Gibson. Mira el testimonio de aquél actor que, más que un premio a la mejor actuación, encontró una profunda fe y un amor grande por Jesús.
Te dejamos con su testimonio

(Después de la presentación (el primero minuto y medio del video), comienzan los subtítulos)


Fuente: Reina del Cielo

viernes, 6 de diciembre de 2013

El profesor y el alumno

Un profesor de la universidad preguntó a uno de sus alumnos si pensaba que todo lo que existía lo había creado Dios, el alumno no dudó en la respuesta y contestó que sí.

El profesor le contestó que si Dios lo había creado todo, también había creado el mal, por lo tanto el propio Dios era el mal, el alumno no supo que contestar, a lo que el profesor acabó diciendo que la creencia en Dios era como creer en hadas.

Otro alumno levantó su mano y le pidió permiso al profesor para hacerle una pregunta, este dijo que se la hiciera.

- ¿Usted cree que existe el frío? – preguntó el alumno.

- ¡Que pregunta es esa!… ¡Por supuesto que el frío existe! – contestó irritado el profesor.

- Señor, de acuerdo con las leyes físicas el frío es la ausencia de calor, el cero absoluto es la ausencia total de calor, y frío es solo un termino que hemos inventado para describir esta situación…. Una pregunta más, señor, ¿existe la oscuridad?

- ¡Por supuesto que existe la oscuridad! – el profesor cada vez podía disimular menos su enfado.

- Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad es la ausencia total de luz, la luz puedes estudiarse, la oscuridad no, la oscuridad es solo un termino que hemos inventado para denominar la ausencia de luz. Por esto mismo, el mal no existe.

- ¡Claro que existe!… ¡Vemos violaciones, crímenes, robos y violencia por todos lados!

- Señor, el mal no existe, al igual que en los casos anteriores, el mal es un término inventado para describir LA AUSENCIA DE DIOS EN EL CORAZÓN DE LOS HOMBRES.

domingo, 22 de septiembre de 2013

San Agustín, Tarde te amé...

Tarde te amé,
¡hermosura tan antigua y tan nueva!
Tarde te amé!
Tú estabas dentro de mí,
pero yo andaba fuera de mi mismo,
y allá afuera te andaba buscando,
me lanzaba deforme
 entre las bellezas que tú creaste.
Tú estabas conmigo pero yo no estaba contigo.
Me retenían lejos de ti cosas
que no existirían si no existieran en ti.
Pero tú me llamaste,
y más tarde me gritaste,
hasta romper finalmente mi sordera.
Con tu fulgor espléndido,
pusiste en fuga mi ceguera.
Tu fragancia penetró en mi respiración
y ahora suspiro por ti.
Guste tu sabor y por eso ahora
tengo más hambre y más sed de ese gusto.
Me tocaste, y con tu tacto
me encendiste en tu paz...


San Agustín (354-430)
Confesiones, Libro 10, cap. 27

jueves, 12 de septiembre de 2013

Todo lo que os causa dolor u os oprime es algo temporal

Venid a mí, vosotros que estáis doloridos, vosotros desilusionados, vosotros afligidos, vosotros cansados. E intentad ser fuertes en la esperanza, que todo lo que os causa dolor u os oprime es siempre algo pasajero, algo temporal, Yo he venido a indicaros el camino de la felicidad. No en la tierra, donde todo pasa, sino en el cielo, donde todo permanece.



Os traeré conmigo, a vosotros afligidos, estaréis alegres, vosotros apesadumbrados, curados, vosotros, cansados, descansaréis... Venid a mí ahora, posad la cabeza en mi corazón y escuchad su latido: ¡vivid de esperanza!... Todo lo que os causa dolor u os oprime es algo temporal; en el infinito las cosas son para siempre y yo estoy con vosotros para siempre. Todos seréis consolaos, si habéis venido en el tiempo a mí para que os consuele.

lunes, 26 de agosto de 2013

Frases de Santos para meditar, practicar y disfrutar

"La medida del amor es amar sin medida...". San Agustín.

"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes". San Agustín.

"Si no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para que quieres vivir?". San Agustín.

"...Procuremos siempre mirar las virtudes y cosas buenas que vieremos en los otros y tapar sus defectos con nuestros grandes pecados... tener a todos por mejores que nosotros...". Santa Teresa de Jesús.

"La santidad no consiste en tal o cual práctica, sino en una disposición del corazón (del alma) que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra nonada y confiados hasta la audacia en la bondad del Padre". Santa Teresa de Lisieux.

"No entones las alabanzas divinas sólo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas sólo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás". San Agustín.

"Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías". Santa Teresa de Liseaux.
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"En la medida en que se ama algo temporal, se pierde el fruto de la caridad". Santa Clara.

"Los golpes imprevistos no permiten muchas veces que uno aproveche de ellos, a causa del abatimiento y turbación que levantan en el alma; mas tened un poquito de paciencia, y veréis como Dios os dispone a recibir gracias muy grandes precisamente por aquel medio. Sin tales percances tal vez no habrías sido del todo malos, pero tampoco del todo buenos". San Claudio de la Colombiere.

"Recuerda
que la perfección consiste en conformar la vida y las acciones totalmente a las virtudes sagradas del Corazón de Jesús, especialmente su paciencia, su mansedumbre, su humildad y su caridad. Como resultado, nuestra vida interior y exterior llega a ser una imagen viva de Él". Santa Margarita.

"Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo". San Antonio de Padua.

"Es el amor lo que da precio a todas nuestras obras; no es por la grandeza y multiplicidad de nuestras obras por lo que agradamos a Dios, sino por el amor con que las hacemos". San Franciso de Sales.

"Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que en todos los demás ejercicios espirituales del día". San Alfonso María de Ligorio.

"Has de saber, hija mía, que mis caudales y tesoros están cercados de espinas, basta determinarse a soportar las primeras punzadas, para que todo se trueque en dulzuras". Santa Brígida.

"Abraza al Dios Amor y abraza al Dios del amor". San Agustín.

"Cuando se ama no se sufre y si se sufre hasta se ama el mismo sufrimiento". San Agustín.

"No morirá de mala muerte el que oye devotamente y con perseverancia la Santa Misa". San Agustín.

"¡Oh démonos a Él! ¿Qué son cincuenta años y aún cien de vida, comparados con la eternidad? Sacrificio aquí en el destierro, gloria sin fin en la patria. Y ¿qué es el sacrificio, qué es la cruz sino cielo cuando en ella está Jesucristo?". Santa Teresa de los Andes.

"Tened gran cuidado en predicar la verdad de tal modo que, si acaso hay entre los oyentes un hereje, le sirva de ejemplo de caridad y moderación cristianas. No uséis de palabras duras ni mostréis desprecio por sus errores". San Ignacio de Loyola.

"La Eucaristía y la Virgen son las dos columnas que han de sostener nuestras vidas". San Juan Bosco.

"Procurad siempre vivir en la amistad de Dios". San Juan Bosco.

"Cuando no tenéis el amor de Dios en vosotros, sois muy pobres. Sois como un árbol sin flores y sin frutos". Santo Cura de Ars.

Fuente: Catolicidad.com


jueves, 22 de agosto de 2013

La chica del aeropuerto...

Una chica muy arrogante y estirada, estaba esperando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto.

Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletas.

Se sentó, para poder descansar y leer en paz.

En el Asiento de a lado se sentó una señora ya de edad poco avanzada, que abrió una revista y empezó a leer.

Entre ellas quedaron las galletas. Cuando la chica tomó la primera, la señora también tomó una.

La chica se sintió indignada, pero no dijo nada. Sólo pensó: "¡Qué descarada esta vieja; si yo fuera más valiente, le diría un par de cosas y le insultaría".

Cada vez que ella cogía una galleta, la señora también tomaba una. Aquello indignaba a la chica, tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.

Cuando quedaba una sola galleta, pensó: "¿Qué hará ahora esta vieja aprovechada?".

Entonces, la señora partió la última galleta y con una media sonrisa en su rostro, sin decirle nada a la chica, dejó media galleta para ella.

¡Ah no! ¡Aquello le pareció demasiado!. La chica se enfureció y se molestó mucho. Muy indignada con tal situación, tomó la media galleta, no aguantó más y se la tiró a los pies de aquella señora. De inmediato le dijo: "Vieja descarada tráguesela, se ve que tiene hambre, eso es lo que es usted ¡UNA DESCARADA!".

La señora sólo agachó la cabeza y no respondió nada.

Se levantaron las dos y cada quien se dirigió a su propio sector de embarque, ya que tenían distintos vuelos y se dirigían a diferentes destinos.

La chica mientras caminaba a su sector de embarque, resoplaba de la enorme rabia que llevaba. Cerró su libro y sus cosas y se dirigió a abordar.

Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa allí estaba su paquete de galletas... ¡intacto y cerrado!.

¡Sintió tanta vergüenza que se le caía la cara! y le dio tanto sentimiento con aquella señora que hasta lloró. Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso!.
Se había alterado mucho mientras que la buena señora generosamente había compartido todas sus galletitas con ella, y sin sentirse indignada, nerviosa, consternada o alterada.

Y ya no estaba a tiempo ni tenía posibilidades para dar explicaciones y ofrecer disculpas.

Entonces razonó: ¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones precipitadas cuando debiéramos observar mejor? ¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?.

Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
  • Una piedra, después de haber sido lanzada;
  • Una palabra, después de haberla dicho;
  • Una oportunidad, después de haberla perdido;
  • El tiempo, después de haber pasado.



MORALEJA:

No actuemos apresuradamente. Muchas veces por no dominar nuestros impulsos, ofendemos sin darnos cuenta que las cosas  en realidad son de un modo diferente al que pensamos. Medita antes de actuar y ofender. Asegúrate bien antes de formar un juicio. No dañes injustamente ni quedes en ridículo. En ocasiones será irremediable, pues aunque te arrepientas quizá será demasiado tarde.