viernes, 27 de abril de 2012

Escuchad siempre Mis palabras...


Criaturas, es del Amor de lo que os quiero hablar.
¡De este Amor tan mencionado, de este Amor del que todos se jactan de poseer, de este Amor que es tan escaso sobre la tierra!
El Amor es caridad, y caridad es dar antes a los demás que a vosotros mismos y con renuncia. El Amor está en las grandes y en las pequeñas cosas.
¡El Amor está en una sonrisa, un gesto, unas palabras, un regalo, una ayuda material y sobre todo es ayuda espiritual!
Si el Amor existiese sobre la tierra como Yo lo quiero, no habría guerras, no serviría el dinero, y la tierra sería como el cielo. El Amor es del Cielo. 


Criaturas que Me escucháis, que creéis en Mis palabras, que sabéis atesorar estas palabras Mías.
A vosotros os revelo cosas del Cielo que ninguno conoce en la tierra, sino aquellos como vosotros, esparcidos por todo el mundo, que sienten Mi voz y poseen Mis revelaciones.
Esto es un don de gracia, estas son promesas de verdad, esto es Mi estar en vosotros.
¡Sois pocos los que oís estas palabras, sois pocos los que las guardáis y son pocos los que creen en vosotros y comprenden que Yo estoy en vosotros!
¡Seguid adelante sin temor, no tengáis miedo del juicio de los demás, de los que no os creen ni creen que Yo esté en vosotros!
Escuchad siempre Mis palabras y haced partícipes de ellas a los que creen,, un don también para ellos, también para ellos una promesa de Gracia.

martes, 24 de abril de 2012

El miedo es comodidad...


Elisa es una persona muy tímida. Se le hace muy difícil acercarse a otras personas y es por eso que ahora está sola. Aprendió a sentirse bien en compañía de ella misma y cree ser feliz, pero en realidad nunca superó su miedo. Su miedo a que la lastimen, a que no la valoren, a que no la quieran. Es por eso que se quedó sola. Sin embargo dice que “está en su mejor momento” y se la ve mucho mejor que antes. Pero en realidad no es una persona que esté bien, es una persona que está cómoda.


"Entonces Jesús comenzó a decirles que el Hijo del Hombre tendría que sufrir muchas cosas terribles y ser rechazado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo matarían, pero tres días después resucitaría. Mientras hablaba abiertamente de eso con sus discípulos, Pedro lo llevó aparte y empezó a reprenderlo por decir semejantes cosas. Pero Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos y reprendió a Pedro: «¡Aléjate de mí, Satanás! —dijo—. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no del punto de vista de Dios»". (Mc 8:31-33)

Pedro no quería que el Mesías sufra, ni que lo mataran. Sus intenciones son muy buenas. Pero Jesús lo llama "satanás" porque prefiere la comodidad humana, antes que la incomodidad de Dios. Pedro tiene miedo. Seguramente hubiera preferido que todos crean en Jesús, y lo amen, y así el mundo sería un lugar maravilloso. Pero la vida no funciona así. La realidad a veces no es maravillosa. Nos golpea y nos duele. Y para que sepamos que nadie está exento de este dolor, Dios lo padeció primero.

Muchas veces nosotros también somos ese "satanás" que prefiere el cómodo miedo, con el cual aprendemos a vivir y ser medianamente felices, antes que el incomodo y valiente sufrimiento que nos empuja a mejorar.

- Es cómodo recibir. No dar.
- Es cómodo que todo vaya bien, nadie quiere tener problemas.
- Es cómodo imaginar un mundo mejor y exigirlo, sentado desde un ordenador.
- Es cómodo no arriesgarse con una pareja y con una familia. Es cómodo (y de un gran ego) creernos autosuficientes.
- Es cómodo seguir en los pecados y no valorarse a uno mismo pero estando siempre dispuesto a criticar a los demás.
- Es cómodo ser feliz evitando a aquellos infelices que podamos alegrar.

Cree, ama y reza. Y no estés muy cómodo... toda agua estancada se pudre. No tengas miedo, valora tu sufrimiento. Sirve para que te pongas a hacer algo ahora. ¿Que hacer?

ESO LO SABES TÚ…

Agradecimiento especial a nuestro amigo de Facebook: Explicaciones De La Biblia

domingo, 22 de abril de 2012

Es preciso testimoniar la Verdad...


Mí criatura, ¡tu quieres con el empuje de tu alma, pescar para Mí! ¡Te agradezco y te ayudo, mi voz! Y ahora te explico con palabras claras lo que significa "No matar". No es solamente quitar la vida materialmente, con odio, que esto es pecado gravísimo, uno de los más grandes sino que también es un gran pecado la corrupción, que asesina el alma.
¡Y también el aborto! Matar criaturas indefensas, no permitirles que nazcan a la vida, es directamente diabólico porque es un delito que muchas veces ni siquiera se llega a conocer.
¡Tantas formas tiene entonces la palabra matar!
El mal ejemplo, que arrastra almas hacia el mal y no les permite vivir después en la vida eterna, que impide en ellas la felicidad futura.
El odio que entenebrece al mundo, se mata fríamente por falsos ideales, por dinero, por pura maldad.
¡mi dolor! Cuánto sufrimiento desde la Cruz, veía a todos aquellos que habrían de matar cuerpos y almas... Si el mundo me conociera bien, si todos me amaran y vivieran mis palabras, no habría odio, y mucho menos jamás habría delitos.
Es preciso testimoniar la Verdad, dar a conocer mi existencia, ¡es necesario ser apóstoles y utilizar las horas propias en una misión de amor! ¡Qué cada uno haga entonces cuanto le es posible!
¡Una gota en el mar, pero hasta una gota puede ser importante! Si cada hombre salvara a un hermano, sí cada uno me trajera un alma, ¡cuántas se salvarían!
Y tú, criatura mía, simple y generosa, también de ti me sirvo, también tú una gota en mi mar, ¡también tú ya me has traído almas!
¡Y sigue caminando Conmigo! ¡Y tú, y vosotros, que obráis en amor! Tú, que das de ti misma con fatiga y generosidad, ¡tú que te pareces a uno de los primeros! Todos vosotros, tan caros a mi corazón: mis pescadores, ¡aquí está la carnada!
¡Y recoged buena pesca! Os elegí porque os sabía buenos pescadores: pacientes, dulces, generosos y fuertes en la fe. ¡Vayamos juntos a pescar: estoy delante de vosotros, y os sonrío!

sábado, 21 de abril de 2012

ORACIÓN PARA LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Dios omnipotente, Padre de bondad y de misericordia, apiadaos de las benditas almas del Purgatorio y ayudad a mis queridos padres y antepasados.
A cada invocación se contesta: ¡Jesús mío, misericordia!
Ayudad a mis hermanos y parientes.
Ayudad a todos mis bienhechores espirituales y temporales.
Ayudad a los que han sido mis amigos y súbditos.
Ayudad a cuantos debo amor y oración.
Ayudad a cuantos he perjudicado y dañado.
Ayudad a los que han faltado contra mí.
Ayudad a aquellos a quienes profesáis predilección.
Ayudad a los que están más próximos a la unión con Vos.
Ayudad a los que os desean más ardientemente.
Ayudad a los que sufren más.
Ayudad a los que están más lejos de su liberación.
Ayudad a los que menos auxilio reciben.
Ayudad a los que más méritos tienen por la Iglesia.
Ayuda
d a los que fueron ricos aquí, y allí son los más pobres.
Ayudad a los poderosos, que ahora son como viles siervos.
Ayudad a los ciegos que ahora reconocen su ceguera.
Ayudad a los vanidosos que malgastaron su tiempo.
Ayudad a los pobres que no buscaron las riquezas divinas.
Ayudad a los tibios que muy poca oración han hecho.
Ayudad a los perezosos que han descuidado tantas obras buenas.
Ayudad a los de poca fe que descuidaron los santos Sacramentos.
Ayudad a los reincidentes que sólo por un milagro de la gracia se han salvado.
Ayudad a los padres que no vigilaron bien a sus hijos.
Ayudad a los superiores poco atentos a la salvación de sus súbditos.
Ayudad a los pobres hombres, que casi sólo se preocuparon del dinero y del placer.
Ayudad a los de espíritu mundano que no aprovecharon sus riquezas o talentos para el cielo.
Ayudad a los necios, que vieron morir a tantos no acordándose de su propia muerte.
Ayudad a los que no dispusieron a tiempo de su casa, estando completamente desprevenidos para el viaje más importante.
Ayudad a los que juzgaréis tanto más severamente, cuánto más les fue confiado.
Ayudad a los pontífices, reyes y príncipes.
Ayudad a los obispos y sus consejeros. Ayudad a mis maestros y pastores de almas.
Ayudad a los finados sacerdotes de esta diócesis.
Ayudad a los sacerdotes y religiosos de la Iglesia católica.
Ayudad a los defensores de la santa fe.
Ayudad a los caídos en los campos de batalla.
Ayudad a los sepultados en los mares.
Ayudad a los muertos repentinamente.
Ayudad a los fallecidos sin recibir los santos sacramentos.
V. Dadles, Señor, a todas las almas el descanso eterno.
R. Y haced lucir sobre ellas vuestra eterna luz.
V. Que en paz descansen.
R. Amén.

"El que me sigue, no caminará en la oscuridad"


¡Mis criaturas!
Los encuentros no suceden por casualidad, soy Yo, vuestro Rabí, quien os hace encontrar, y luego os reúno en amor hacia Mí y entre vosotros.
Os ha unido Mi luz, os he mirado en el alma para daros Mi paz, para que vosotros también la llevéis al mundo.
A veces me buscáis y Yo me dejo encontrar, porque estaba desde siempre en vuestro corazón.
A veces os llamo, voy a vuestro encuentro, ya que Mi amor por vosotros es infinito.
...Y os hago encontrar entre vosotros, os uno en fraternidad, estoy en medio de vosotros y alimento vuestra fe y vosotros, ricos de esta fe, dadla a los hermanos que no tienen todavía ese don, que es el más grande.

Quien camina Conmigo va en el sol: Mi sol. Y nada tema porque Yo infundo valor. Yo soy la Verdad y la Vida. Soy el camino hacia vuestro Paraíso.

Y allá os espero, y por esto os he enseñado el justo camino, y continúo enseñándolo porque Mi amor, como el amor del Padre, es infinito: es amor divino.

Mi rostro os ha conmovido, y en ese momento Mis ojos os miraron.
Os he mirado desde siempre, y cada vez que habláis de Mí estoy en medio de vosotros y os miro.

Os doy Mi paz, os enseño el amor.
Seguidme y caminaréis en el sol
En verdad os digo:
los encuentros no se producen por casualidad.
Os demuestro Mi amor.

domingo, 15 de abril de 2012

La fe, para conseguir ayuda, debe ser pura y total...


Quien no toma su cruz no puede venir conmigo. Yo vengo al mundo a traer la Verdad, una Verdad que siente en sí mismo sólo el que lleva una cruz. Quien lleva su cruz va hacia las altas cumbres de la felicidad, y allá podrá dejar la cruz para siempre, porque allí está el Reino feliz.
“Maestro, ¿por qué el sufrimiento sublima el espíritu?” – “Juan, Porque ayuda a comprender la Verdad; ayuda a buscar la Verdad, de forma que, después de oscuridad, el que sufre encuentra la luz…”
Yo estoy siempre dispuesto a aliviar el dolor del que me pide ayuda, del que llora, del que está solo, del que está triste… Venid a mí los que estáis cansados, los desilusionados, los que lloráis. Abandonad en mí vuestras desilusiones y Yo os daré nuevas ilusiones… Si estáis cansados, reposad sobre mi corazón y desaparecerá de vosotros todo cansancio. Si sufrís de nostalgia, dádmela a mí, y Yo os mostraré en el alma aquel rostro, y haré que escuchéis con el más vivo recuerdo aquellas queridas voces…
Debéis creer firmemente que Yo lo puedo todo. De parte vuestra pido la fe pura, el abandono total. Sólo así podré escuchar todos vuestros deseos, y consolar todo vuestro dolor. Así llevaréis con menos cansancio la cruz, hasta que su peso os sirva de alegría. Pero para eso hace falta mucha fe…
“Maestro, ¿Qué debo hacer para ir a ti? – “Deja todo….”
Dejadme también vuestro dolor, porque, como he tomado sobre mí vuestros pecados, también puedo tomar vuestras penas…
En aquel tiempo, cuando caminaba a lo largo de los senderos de Galilea, de Samaria, hacia las montañas, o a la orilla de las aguas claras, veía el dolor sobre los rostros de muchos, que ya entonces me pedían ayuda: “Si es verdad que eres el Hijo de Dios, ayúdame” – “No puedo ayudarte si dices “si”… La fe, para obtener ayuda, debe ser pura y total… Es la fe la que salva, la que ayuda, la que vence. Vence también la muerte, porque quien cree verdaderamente en mí sabe que no existe la muerte, sabe que está la vida más allá de la vida, para siempre. Las lágrimas se hacen más dulces y la nostalgia se vuelve esperanza. La fe pura. “Maestro, ahora sé que tú existes, que me escuchas, que me ves, y que sabes todo de mí. A ti confío todo y a todos.”
Me basta este pensamiento, con tal que salga de un alma llena de fe verdadera, para escuchar todos vuestros justos deseos y consolar vuestra pena, por grande que sea.

jueves, 12 de abril de 2012

No crezca mi niño... No crezca jamás...

Esta extraordinaria canción de Facundo Cabral ya la hemos publicado con anterioridad, pero bien vale la pena escucharla una y mil veces...
La letra nos deja un mensaje simple y conmovedor para todos los que creemos en Dios...

Vamos a referirnos al principio del tema y luego al final...

Así empieza: No crezca mi niño... No crezca jamás...Los grandes al mundo le hacen mucho mal...


En tan solo un reglón nos pide al igual que lo hizo Jesús, que volvamos a ser niños... que dejemos de "ser grandes"... los niños son sencillos, confiados...conservan la capacidad de sonreír siempre...no tienen preocupaciones...no envidian a nadie...tienen fe...no tienen necesidad de ser poderosos...creen sin cuestionar ni querer ver...carecen de soberbia y sobre todo son dueños de una humildad natural...

 Tal vez necesiten leer estas palabras...

1.- Una vez todos los aldeanos decidieron orar por lluvia, se reunieron en la plaza, pero solo un niño llevaba paraguas. Esto es la FE

2.-  Cuando arrojas a un niño de un año al aire, él se ríe, porque sabe que no lo dejaras caer. Esto es la CONFIANZA!

Disfruten de esta maravillosa OBRA DE ARTE sin dudas muy simple, que solamente la apreciará y la comprenderá aquel hombre humilde que no es más que un NIÑO EN EL ALMA, aunque el cuerpo le muestre el paso de los años...



Vuelvan a ser niños, porque LOS HOMBRES NO APRENDEN JAMÁS...

UN CORDIAL ABRAZO A TODOS LOS NIÑOS QUE DÍA A DÍA INGRESAN A ESTE BLOG, HECHO CON MUCHO CARIÑO PARA TODOS USTEDES...

GRACIAS Y NO OLVIDEN JAMÁS QUE JESÚS LOS ESPERA...

lunes, 9 de abril de 2012

Bienaventurado el que se arrepiente de los pecados ...


“Bienaventurados vosotros. Para vosotros es el Reino de los Cielos.”
Allí tendréis toda clase de consuelos. Allí encontraréis a aquellos por los que habéis derramado tantas lágrimas. Allí encontraréis las ilusiones perdidas. Allí descansaréis de corazón. El tiempo, como el viento aleja días y dolores. Los dolores de cada día y los de más allá del tiempo. Después del tiempo tendréis la verdadera paz, la verdadera felicidad, y entonces os diréis a vosotros mismos: “Si lo hubiera sabido, no habría sufrido tanto….”
Ahora Yo, en verdad, os digo palabras de esperanza y de Verdad; os digo también que no deberíais sufrir, porque sabéis que el viento deshace el tiempo y los dolores. Sois humanidad, que justamente es sufrimiento; es vuestro camino y el contraste con la futura felicidad. Desde la montaña os he mirado, a los de todos los tiempos: santos, justos, pecadores… Con amor, con misericordia os he mirado. A ti, que has pecado mucho y has sufrido en el arrepentimiento, también te he mirado. Tu arrepentimiento lava tus pecados, tus lágrimas elevan tu espíritu.
Por mi misericordia te abriré también a ti la puerta del Reino
“Bienaventurado el que se arrepiente de los pecados y sufre el remordimiento. Por este sufrimiento tendrá una recompensa.” Desde la montaña, mi voz es escuchada por toda la humanidad. “Bienaventurados vosotros, que lloráis.” Para vosotros el dolor es un don, que aún no podéis comprender, aunque Yo os hable de la felicidad futura.

viernes, 6 de abril de 2012

Las almas del purgatorio...


Bajo la cruz estabais conmigo...


Bajo la cruz estabais conmigo, con vuestras lágrimas interiores, con vuestra nostalgia, con vuestra soledad y vuestros temores... y vosotros con las llagas de vuestro cuerpo y los tormentos, cansados por vuestras enfermedades... ¡El dolor! El maestro riguroso.
El camino hacia el paraíso.
La humanidad no puede comprenderme.
En aquel tiempo, en todo tiempo uno es el camino que conduce a la vida.
El dolor aceptado y activado es la forma de oración más sublime... Una gran muchedumbre de mujeres me seguía, el dolor, el peso la espera de todo lo que iba a sufrir...
Y conmigo otros dolientes... Todos conmigo por la vía del Calvario y todos conmigo en la resurrección..
¡Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino por vosotras! Llegará el tiempo en que envidiaréis a los que ya se encuentran más allá del tiempo...
Quizás está cerca el tiempo; pero, si os encuentran en gracia, viviréis también la prueba con fuerza, con confianza, aunque envidiaréis a los que ya se encuentran más allá del tiempo ¡Llorad sobre vosotras, sobre vuestros hijos! Dije al Padre: ¡Perdónalos! ¡No saben lo que hacen!
Todavía repito al Padre estas palabras: ¡Perdónalos!... Se dividieron mis vestiduras, se han burlado de mí...Y aunque os hagan lo mismo que a mí, no temáis, ¡salvad vuestra alma!
Os podrán criticar, juzgar, humillar: ¿qué importa?
Vosotros sabéis, y yo lo sé, quiénes sois y cómo sois. ¡Hoy estarás conmigo en el paraíso! La esperanza, hoy, mañana, dentro de meses, tres años...
Llegará el tiempo, también para vosotros
Al final de vuestro paso y más allá del tiempo, estaréis conmigo y con los que amáis y lloráis. Entonces comprenderéis mi pasión y vuestra pasión.
Y daréis gracias por todo lo que gozaréis y me daréis gracias por cuanto os he amado y por tanto como os ha dado mi pasión. La mía y la vuestra.

miércoles, 4 de abril de 2012

Aún no creen que soy el Hijo de Dios vivo...


¿Quién creéis que soy YO? Han pasado siglos, y aún hay quien no sabe quién soy YO… Siglos de pruebas, testimonios, milagros, y aún no creen que soy el Hijo de Dios vivo.
Pregunté a Simón: “¿Quién crees que soy Yo?” Me respondió con el alma: “Eres Dios, Hijo de Dios.” Y después de siglos aún hay alguno que me cree un profeta, un hombre un mito. Y, sin embargo, he dejado la huella de mi resurrección sobre aquel lienzo. La impronta de mi Resurrección. Mientras la luz del Padre inundaba aquella sábana, Yo me levanté, dejando la efigie de muerte y de vida para siempre, en el siempre del tiempo, sobre el lienzo. No obstante, aún no saben determinar quién soy Yo. La sangre derramada por la humanidad no debe perderse, y para esto son aún necesarias las manifestaciones, milagros y carismas de este tiempo, que son: la sangre derramada, la Palabra de Vida, la Verdad, que nunca se debe cambiar, porque es una sola. En ellos estoy Yo, Jesús el Dios, Hijo de Dios, carne, sangre y Palabra.
“¿Quién creéis que soy Yo?” Soy el que os habla en el silencio, el que os sigue invisible, que os comprende y os ama. Soy aquél al que os dirigís y, cuando pensáis en mí, pensáis en mi Padre. Soy el que os ha dado la Madre; el que hace milagros; el que os ha prometido un reino de felicidad.
“Simón ¿tú quién crees que soy Yo?” – Eres mi Maestro, y Dios de Dios.” – “Simón, preguntaré a otros, y al mundo, en cada tiempo, si están en grado de saber quién soy Yo, si creen en mí y en el Padre.” – “Maestro, no entiendo…” – “Simón, en el tiempo, en todo tiempo, viviré con la humanidad, y no todos sabrán o querrán saber acerca de mí. Pero todos los que crean en mí tendrán la vida eterna.”
Te pregunto a ti, y a ti, y a vosotros: “¿Quién creéis que soy Yo?” Pero ya sé vuestra respuesta, como creyentes y fieles.

domingo, 1 de abril de 2012

Claudio María Dominguez, confunde a la gente y los aleja de Dios...

Para los que no lo conocen les contamos que es un fiel representante de la new age en la Argentina. Tiene una enorme repercusión en los principales medios gráficos, radiofónicos y televisivos del país. Está alejando a la gente del Dios verdadero... los aleja de Jesús... sinceramente nos da mucha pena y rezamos por su conversión y la de todos sus fieles seguidores...

Breve biografía: ver: http://www.periodicotribuna.com.ar/8497-las-patranas-de-claudio-maria-dominguez-un-chanta-recargado.html

Algunas reflexiones:

El falso engaña al falso, el vano al vano, el ciego al ciego, el enfermo al enfermo cuando lo ensalza; y verdaderamente más le confunde cuando vanamente le alaba; porque cuanto es cada uno en los ojos de Dios, tanto es y no más, dice el humilde San Francisco.

TOMÁS DE KEMPIS 

Yo soy la Verdad... verdad olvidada, no deseada y tantas veces incluso escarnecida y ofendida... y lo mismo se diga de la fe, muerta en el corazón de tantos hombres que rehúsan creer en Dios, Verdad absoluta y eterna, para creer en los hombres, verdaderos ídolos de arcilla, a los que basta el lanzamiento de una piedrecita para hacerlos derrumbarse...
¡Oh estupidez y ceguera humanas, cuán deplorables sois!
Hijo, creer, esperar y amar firmemente, he aquí la clave de la salvación en el tiempo y en la eternidad.

Queridos hermanos en el Señor, es una lástima que existan facinerosos que emplean el nombre de Jesús para engañar a personas débiles o superficiales. Jesús nos es un ser de luz, ni un profeta místico, ni ninguna otra imbecilidad similar. El es el Hijo de Dios, que sufrió muerte y muerte de cruz, por amor a los hombres, y con su Resurrección nos abre el camino a la Vida Eterna Ya el Apóstol nos ha advertido «En este mundo se han presentado muchos seductores, que no reconocen a Jesús como el Mesías venido en la carne. En eso mismo se reconoce al impostor y al anticristo» 2 Jn 1,7. Hay que defender nuestra fe, con la fuerza que viene único que es: el Camino, la Verdad y la Vida.
Que Dios les llene de esperanza redentora en esta Semana Santa, en que recordaremos su Pasión, Muerte y Resurrección.

Diácono Bernardo

La Iglesia habla del anticristo, más como una impostura religiosa, que como un hombre en particular, que ofrecerá a los hombres una solución aparente a sus problemas. Esta impostura religiosa "suprema" es la del Anticristo, es decir, la de un seudo - mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo. En este sentido, y si observamos a la mayoría de la humanidad, la cual prácticamente ha sacado a Dios de sus vidas y en donde el hombre es auto suficiente, en busca de placeres, riqueza y poder, podemos concluir que el anticristo ya esta entre nosotros. El hombre se esta glorificando así mismo.....

David Rodrigo


Perverso maestro es el diablo, que mezcla muchas veces lo falso con lo verdadero, para encubrir con apariencia de verdad el testimonio del engaño. (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. IV, p. 76).

Siendo un angel apóstata, no alcanza su poder más que a seducir y apartar el espíritu humano para que viole los preceptos de Dios, oscureciendo poco a poco el corazon de aquellos que tratarían de servirle, con el propósito de que olviden al verdadero Dios, sirviéndole a él como si fuera Dios. Ésto es lo que descubre su obra desde el principio. (SAN IRENEO, Trat. contra las herejías, 5).

En aquel tiempo, entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola:
Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: "Deja el sitio a éste", y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa.
Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado. Dijo también al que le había invitado: Cuando hagas una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a los parientes , ni a los vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te inviten y tengas ya tu recompensa. Cuando hagas una comida llama a los pobres, a los tullidos, a los cojos y a los ciegos, y tendrás la dicha de que no puedan pagarte, porque recibirás la recompensa en la resurrección de los justos.

Lucas 14,1. 7-11

Saquen sus propias conclusiones...